TESTIMONIO MISIONERO
DE ERICA FOSCHIATTI MISIONERA ADGENTES EN TAILANDIA.
Y siguiendo con la reflexión, les comparto lo que estaba pensado a propósito del mes de las Misiones y es una continuidad de lo que escribí antes.
Ojo, a no confundirse, no fuimos llamados por nuestras grandes cualidades, por todo lo que sabemos o lo que tenemos. Precisamente el llamado es a dejar lo poco que se tiene, a olvidarse un poco del quien soy y de todo lo que se sabe. A salir de todo lo conocido, de nuestras pequeñas seguridades, para empezar a descubrir lo que Dios tiene planeado y nos quiere revelar.
Después de ciertos años en tierra de misión, descubrí que El nos envía con la respuesta a una necesidad, que nosotros no conocemos; pero que si lo escuchamos y nos dejamos llevar los milagros ocurren y uno se termina sorprendiendo con las cosas que Dios hace con uno y a través de uno. Miren sino estos ejemplos de mí día a día:
Aquí soy la enfermera (y la necesidad me hizo tan rápida que el staff creía que estudie Enfermería, aunque nunca tuve ningún entrenamiento formal). En el proyecto esto nos da la posibilidad de responder a los múltiples problemas de salud de los chicos y de sus familias. Nuestros chicos viven en comunidades muy humildes, casi en los basurales de la ciudad, fuera de los planes de saneamiento, agua potable, acceso a hospitales o a un trabajo digno…Por contarles algunos de sus problemas.
Enseño Arte y Manualidades, una vez mas, la mas sorprendida soy yo, porque se con certeza que no tengo ni idea de donde viene tanta creatividad. Cálculo que nació de la necesidad de desarrollar la autoestima de los chicos y darles la oportunidad de ser eso: solo chicos. Hacerlos olvidar por un rato, de sus largas horas de trabajo nocturno, de las peleas en sus casas y de los abusos a los que están expuestos.
Eso fue lo que descubrí en un principio, pero hoy después de 3 años entiendo también que era para revelar los dones que la gente de las tribus tiene dentro y que en cierta forma olvidaron de su existencia. Tendrían que ver como crecimos en esta área!!
Hago Terapia del Arte y del Juego con los chicos que tienen problemas emocionales, aquí algo me ayudo el ser Maestra Especial, pero la verdad es que la mayor parte de las cosas vienen de arriba. Obvio que leo, hago mis deberes, pero muy a menudo me maravillo de lo bien que salen las cosas para la poca preparación que tengo.
Que mas?...Tengo otros roles menores como los que mencione, pero creo que no merece la pena enumerarlos, solo basta con que les quede algo en claro: Dios nos llama y nos prepara para la misión que somos enviados, solo basta con confiar y abandonarse.
Creo que de todo lo que hago lo más importante, es lo que no se ve a simple vista: el “Estar Presente” con los chicos, el ser uno con ellos y el staff. El vivir con ellos, en el Hogar me puso en el privilegio (y a la vez desafío) de vivir en una gran comunidad, con todo lo que eso implica.
El hecho de ser extranjera, me hace una constante aprendiz y como soy misionera laica, soy también un permanente signo de contradicción. Un pueblo netamente Budista que escucho que los Católicos existen y tienen Sacerdotes y Religiosas que dirigen escuelas…Un laico misionero es una vocación difícil de entender y genera todo tipo de tipo de preguntas, como por ejemplo: que hace aquí? Y como es eso que esta sola, donde esta su familia? Ah! usted quiere ser hermana verdad? Y como es eso que no vuelve su casa todos los años, acaso no extraña su familia?...etc, etc,,, Con el tiempo aprendí a reír de las formas en que Dios se nos revela a cada uno, precisamente desde lo mas simple.
Hoy como ayer, creo que todo país es tierra de misión, lo que varía es lo específico del llamado. El estado de vida, el como, cuando o donde?...Son preguntas que solo Dios y uno pueden responder. Pero en todo Bautizado esta el mismo llamado…En la respuesta a ese llamado, esta también nuestro propio camino a la felicidad.
La mía, por hoy se desarrolla con los niños de las tribus del Norte del país, tengo la gracia de vivir con personas que vienen de 10 grupos distintos, con sus propios idiomas y costumbres y hacer de puente entre ellos y los valores del Reino de Dios.
Soy, estoy y cuando no me necesiten seguramente Dios se encargara de construir algo más sólido que este improvisado puentecito.
Lo que les compartí habla de mis alegrías en el momento presente, deje de lado las tristezas y tiempos duros, eso es material para otra reflexión.
Para terminar les comparto una historia que habla un poco de nosotros…
La sopa de piedras:
Era al época posterior a la segunda guerra mundial, la gente se escondía en sus casas y tratada de salvar sus provisiones, de los frecuentes saqueos ante la escasez de todas las necesidades básicas.
Cuentan que en esa época, vino un extranjero al pueblo y mientras se sentó a descansar a un costado del camino, la gente desde sus escondites lo observaba. Después de un buen rato, los mas curiosos, comenzaron poco a poco a acercarse y a entablar conversación con el.
Ellos fueron los primeros en hacer correr la voz, se comentaba que este extranjero, que parecía amigable, tenía extrañas ideas: sostenía que podía hacer la sopa más deliciosa del mundo, con un par de piedras.
Y con el correr de la voz, de a poco el grupo se hizo más numeroso.
Sin dudarlo, el extranjero afirmo públicamente que podía hacer la sopa más rica del mundo con un par de piedras: si solo tuviera una olla y un poco de agua. Y no falto quien le acerque la olla, otro el agua y como era imposible cocinar sin fuego otra persona lo proveyó.
Al rato de comenzar la cocción, el extranjero probo el agua y agrego que la sopa de piedras sabia deliciosa, aunque sabría mejor si tuviera un par de zanahorias. Y así, casi inmediatamente que lo dijo, alguien le acerco zanahorias.
Volvió a probarla y sostuvo que era exquisita aunque sabría mejor si se tuviera un poco de sal y quizás zapallos…poco después la sal y los zapallos llegaron…
Poco a poco la gente fue trayendo uno a uno lo que guardaban con tanto recelo y así al final del día, todos disfrutaron de la sopa de piedras más deliciosa del mundo.
Creo que ese es un poco el rol del misionero ad gentes, no traemos nada nuevo, los dones ya están ahí. Lo que hace la diferencia es que llamamos la atención al venir de tan lejos, al hablar con acento y en gran parte al necesitar de la ayuda de aquellos a los que fuimos enviados.
Como dije antes: Si nos dejamos guiar por el Espíritu, nosotros somos los primeros en sorprendernos del Maravilloso poder de Dios de transformar un par de piedras en la sopa mas deliciosa del mundo.
Así me despido, deseándoles que Dios transforme sus vidas para el beneficio de todos…
Paz y Bien,
Erica Foschiatti, Misionera Laica Ad Gentes.
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* Los nombres y apellidos fueron cambiados con el fin de reservar la identidad de las personas mencionadas en el relato.

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